“Ganó la derecha pero… ¿y yo qué gané?”

Read Time:3 Minute, 2 Second

Hoy es 4 de marzo, elecciones en El Salvador. El día está soleado, tal y como lo anunció Moisés Urbina ayer. Karla, mi hija menor, despertó con antojo de huevo… a ella le gustan estrellados con pan. Como mamá consentidora voy donde la niña Anita a comprarlos y en el camino solo doy gracias a Dios porque acaban de pagar y tengo para complacerla. A veces no tengo ni para eso.

Por la calle, mientras camino y las gotas de sudor caen sobre mi rostro, escucho a baja voz a personas gritando “presente por la patria” y en otro costado no puede faltar la populosa rima de “el pueblo unido jamás será vencido”. Para ser muy sincera, no me interesa, pero en mis adentros me gustaría preguntarle a esas personas que gritan con tanta euforia si han ganado algo por hacer el ridículo.

Llevo trabajando 15 años de secretaria en un buffete de abogados, muy prestigioso por cierto… O al menos eso me dicen que diga. En esos 15 años he visto pasar varios gobiernos y mi sueldo en estos años se ha mantenido siempre en el maldito “mínimo”. No recibo ni siquiera un bono. Lo único bueno que me dan es solo una canasta básica en navidad.

Se llegó la tarde y estamos con los niños viendo TCS, lo de las elecciones. Ellos, no entienden nada… Y me hacen preguntas como, ¿mamá y quienes son los buenos y los malos? Claramente no tengo respuesta a esa pregunta. Solo sonrío y les digo “todos son malos”, como si esa fuera la verdad, ellos solo bajan la mirada y siguen sin entender nada.

En mi paso por el buffete, he visto a gente derrumbarse y a personas hacerse ricas. He visto a mujeres y hombres casarse y divorciarse como tres veces. He visto que señores de prestigio, de esos que salen en la televisión, entran gritando y salen sonriendo. He visto a políticos en campaña electoral, entrar y pedir favores tremendos. O incluso, he visto hombres adinerados que luego de su visita, se quedan esperando a que todos se vayan para preguntarme si ya me han llevado a algún motel “tal” . Otros me decían que me llevan joyería fina para que les haga un “favor”.

Pero, ¿a qué viene esto? Bueno, me presento: soy Martha, una mujer de 35 años que busca solo el bienestar de mis hijos, solo eso. No quiero moteles caros y tampoco quiero joyas. Quiero soluciones. Así como quise que el hombre, padre de mis hijos, me dijera soluciones cuando salí embarazada… Pero decidió salir corriendo.

Yo solo quiero decir que un hombre, como todos esos “politicuchos”, ni se imaginan todo lo que una mujer como yo tiene que pasar para subsistir. Mis $300 me alcanzan para nada. Y quiere que quede claro, para criar a mis hijos he estado únicamente YO sola en todo momento.  Los hombres no han hecho nada por mi, tal vez solo mi papá al engendrarme. Ahora que veo a ese montón de hombres diciendo que nos van a solucionar la vida, solo me dan ganas de decirles que ni siquiera se imaginan lo que las mujeres necesitamos.

Ya son las ocho de la noche y la vida sigue igual. En la tele anuncian que ganó un tal Ernesto y que Arena tiene más diputados… Pero, y yo, ¿qué gané?

Esas cosas de Arena, FMLN, Nayib o lo que sea, no me interesan. Yo seguiré ganando $300 y ellos solo nos seguirán causando más desilusión y mentiras. Para mi la vida sigue igual. Derecha o izquierda, nada cambió. Mañana entro a las 7 de la mañana a la oficina.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous post Así me violaron
Next post “Soy abogado, he perdido la fe en todo… Y en el amor aún más”